El enamoramiento

¿Qué sentimos cuando nos enamoramos?, ¿qué especie de sensación placentera recorre nuestro cuerpo?, ¿qué pensamientos monotemáticos ocupan nuestras cabezas?, ¿qué acciones, en ocasiones inconscientes, ocupan nuestro tiempo?

El estado de enamoramiento incluye, desde el punto de vista fisiológico, un cambio importante del que se ocupan los fisiólogos; pero desde le punto de vista emocional es la manera que tenemos las personas de comenzar una relación de pareja, con más ingredientes de pasión que de razón.

Puede parecer que esta fase en la relación de pareja pertenece exclusivamente a los adolescentes, que guiados por su baile de hormonas, se dejan llevar por fascinaciones futiles y temporales que caducan en menos de una semana,… o no. No hay edad para el enamoramiento. No hay edad para el amor.

La psicología cognitivo-conductual nos ayuda a entender el para qué de este enamoramiento: tenemos experiencias emocionalmente intensas con el ser amado; vivimos momentos de pasión, embriaguez e incluso falta de apetito con esa persona tan especial. Esa persona está siendo «grabada» en nuestras emociones, estamos aprediendo a experimentar ese amor junto a ella y sólo con ella. Aprendemos a sentirnos así de bien sólo en su presencia. Nos condicionamos, en última instancia, de manera similar a la que lo hizo el tan famoso perro de Pavlov: condicionamiento clásico: por las emociones.

Tras esta fase llegan las «fases más duras» (y a la vez más gratificantes a largo plazo) en la que se pone a prueba a la pareja enamorada: la convivencia, el cansancio, al aburrimiento, la unicidad de cada uno, la rutina,… y en todo esto el enamoramiento ha servido para dar alas estas posteriores fases: nos posibilita crear algo realmente enriquecedor para ambos, crecer como personas indicivuales y como pareja: ser tres en la relación.

V Congreso Internacional de Psicología y X Nacional de Psicología Clínica

V Congreso Internacional y X Nacional de Psicología Clínica que se celebrará en Santander, del 26 al 28 de abril de 2012, que organiza la Asociación Españolade Psicología Conductual (AEPC)

Puedes consultar el programa científico aquí.

Con ponentes de la talla de:

Dra.  Suzanne Bennet Johnson, Dr. Michael Eysenk, Dr. Geoffrey M. Reed, Dr. Wayne  A. Bardwell.

Agresión sexual a niña de 10 años

Este sábado se ha producido una agresión sexual en Leioa (Bizkaia). Un varón de unos 45 años ha forzado, supuestamente, a una niña de diez años.

La situación nos parece dantesca, terrible, recriminable y a todas luces intolerable. La superioridad en la edad, la indefensión que puede sufrir la menor y los comportamientos de violación de la intimidad convierten a esta escena en inaceptable.

¿Cómo podemos evitar estas situaciones? ¿podemos proteger a nuestros hijos e hijas de este tipo de agresiones?

Realmente ejemplos como el que lamentablemente citamos, son difícilmente evitables de manera directa. Pero podemos ofrecer unas pistas sobre cómo actuar para que esto ocurra con menos frecuencia.

Desde el punto de vista institucional, las administraciones encargadas de evaluar, tratar y supervisar a individuos con trastornos mentales y del comportamiento que les llevan a agredir a otras personas, deberían reevaluar y recalibrar su metodología, sus procedimientos o sus baremos de reinserción y de probabilidad de agresión.

Desde el punto de vista de las familias con hijos e hijas en edades similares, debemos saber que hechos como éste son hechos aislados; pero debemos dotar a nuestros hijos de las herramiemtas para defenderse de extraños: no hablar con desconocidos, rehusar ofrecimientos apetecibles, gritar sin dudar ante una duda de confianza, etc.

Desde el punto de vista de la familia de los menores agredidos, debemos aconsejar un apoyo incondicional al menor; prestándole toda nuestra escucha y toda nuestros recursos para que alcance su bienestar. A su ritmo. No olvidemos que estamos ante problemas emocionales; no conductuales.

Y por último, desde el punto de vista de la víctima, debemos evaluar hasta qué punto es víctima; sus niveles emocionalmente perjudiciales, su adaptación a su vida diaria, sus recursos para hacer frente a lo sucedido, etc. Y debemos, sobre todo, realizar un tratamieto para minimizar y mitigar lo sucedido, dejando el tiempo que cada persona necesite, para «digerir» el acontecimiento, e incluso para vivirlo de manera positiva y enriquecedora. No es tan raro experimentar la resiliencia en estos casos.

La Psicología tras la aprobación de la Ley de Sanidad Pública

El Coelgio Oficial de Psicólogos de Bizkaia, celebrará una reunión informativa sobre c´mo está la situación legal de los psicólogos y psicólogas tras la reciente aprobación de la Ley de Sanidad Pública.

Dicha reunión se celebrará el próximo Viernes, día 2 de Diciembre de 2011 a las 9,30 horas, en los locales del C.O.P. – Bizkaia, sito en la calle Rodriguez Arias, 5 – 2º en Bilbao. Se ruega confirmación previa.

Desde este blog animamos a todos los colegiados a participar.

Las Mentiras

Todas las conductas que mostramos las personas tienen una funcionalidad; es decir, sirven para algún fin. En ocasiones esas metas o esas razones son evidentes o «simples», y en otras ocasiones nos cuesta más encontrarlas porque no son tan explícitas; pero absolutamente todas tiene un «para qué».

La salvedad a esta afirmación está en los trastornos de origen claramente orgánico, que impiden a la persona manejar la voluntariedad de sus actos.

Las mentiras son comportamientos propios de nuestra especie cuya principal función es evitar el siguiente escenario desagradable o incomodo para la persona que miente. Diremos que no existen personas mentirosas; sino personas que mientan.

La evitación de elementos dañinos, y su combinación con la variable temporal («ahora me alivio pero luego…»), hacen de las mentiras un clásico en nuestros hijos mayores de 6 años, en adolescentes, en adultos y en mayores. Cuanto mayor es la mentira, más deberemos elaborarla, crearla, concretarla, relacionarla, dotarla de credibilidad para salir del paso en ese momento. Y ese proceso es costoso.

Las mentiras en la infancia son simples, porque en estas edades se carece de la perspectiva temporal y de la suficiente empatía como para anticiparse y ponerse en el lugar del que «traga con todo». Al llegar a la adolescencia, las mentiras funcionan entre otros motivos, para fines sociales evidentes; ya que el peso del grupo, la imagen y el qué diran, hacen presión sobre el individuo de tal manera que en ocasiones le es muy difícil afrontar la verdad.

Hay mentiras piadosas e incluso recomendables, como las que contribuyen a crear un buen clima entre amigos y en la pareja: No se evidencian fallos, errores, carencias, que son a todas luces insubsanables y sólo contribuyen a contaminar la relación.

Y por último, hay mentiras culturales que proporcionan una mágica ilusión en los más pequeños cuando se acerca determinada epoca del año, y los padres nos ponemos el disfraz de la ilusión que monta en camello…

 

La depresión infantil. ¿Cómo sé si mi hijo está deprimido?

Los niños en ocasiones son «transparentes» y muestran su emociones de manera clara. Pero en otras ocasiones no sabemos bien si un acontecimiento traumático o situaciones constantes negativas (pero menos intensas), le han causado mella o no.

Solemos indentificar a personas depresivas con actitudes de falta de energía, tristeza extrema, expectativas catastróficas sobre el futuro y sobre uno mismo, etc. Y en muchas ocasiones así es también en niños y adolescentes, pero en no pocas otras la sintomatología, además, va acompañada de comportamientos agresivos hacia otras personas, irritabilidad, falta de concentración, etc.

Debe ser un psicólogo con experiencia el que identifique y diagnostique estas situaciones emocionales peligrosas; debemos evitar el :»mi hijo tiene una depresión porque encaja con lo que leí en un blog…».

Y tras esa certera identificación, confiar en un profesional de la psicología (en ocasiones además en un psiquiatra para que aporte la ayuda medicamentosa necesaria y temporal) y poner en marcha sus pautas. Desde la escuela, desde la familia y desde él mismo o ella misma, a nivel personal.

El curso de estos problemas suele ser de evolución lenta; por lo que debemos ser «policías» de las actitudes que queremos conseguir; y al ver al niño o adolescente cambiando esporádicamente de actitud, reforzarle. La paciencia, una vez más una virtud.

La terapia cognitivo-conductual, que incluye herramientas como la terapia de «Activación Conductual AB» suele ofrecer mejores resultados que otro tipo de intervenciones.

III Jornada de Responsabilidad Social Corporativa

El Hospital de Galdakao – Usánsolo (Bizkaia) organiza el próximo 14 de diciembre de 2011 unas jornadas para concienciar sobre la responsabilidad social corporativa.

En ellas, Elena Ferreiro Rubio, la presidenta de la Asociación Vasca Agoraberri para la Mediación y gestión alternativa de conflictos, hablará de la mediación en el ábito sanitario y de su utilidad para potenciar una major convivencia entre las personas que trabajan en el ámbito hispitalario y entre los usuarios; y para reducir costes económicos.

Este último aspecto, el del ahorro de cotes en las empresas que ofrece sistemas de mediación entre trabajadores y usuarios, ha sido porpuesto por Zubika Mediación en su herramienta «radar zubika«, un sistema concreto y gratuito para medir los costes económicos y en tiempo derivados de una convivencia deteriorada en el equipo de trabajo.

Si quieres ver el programa de las jornadas, pincha aquí.

El papel del padre en el parto de su hijo

Los padres no parimos; pero contribuimos a que el nacimiento de nuestro hijo pueda ser menos doloroso y más satisfactorio para toda la familia y sobre todo para la madre.

Imaginemos que Alex está a punto de nacer. La ilusión es grande, pero también la incertidumbre por cómo resultará todo. La madre debe concentrarse en cuidarse a sí misma, en hablar a Alex, en «disfrutar» y en sentir estos momentos tan unicos en la vida de ambos. La madre debe ocuparse de ella y del niño, de nada más. ¿Pero y el padre?

En ocasiones no está claro su papel, y es difícil. Pero ahí van una serie de recomendaciones para el padre en la inminencia de la llegada de Alex:

– Ocuparse, en la medida de lo posible, de todos los asuntos «técnicos» y triviales que requiere la casa: comidas, ropa, gestiones varias,…

– Dedicar un tiempo todos los días a dar masajes a la madre, a cuidarla, a ofrecerle una atención exclusiva y centrada en el bienestar corporal de ella.

-Escuchar sus sentimientos, pensamientos, miedos, temores, esperanzas, deseos,… SIN proponer ninguna solución.

– Tener preparado, junto  la puerta de casa, la bolsa donde encontraremos todo lo necesario para la «primera puesta» (pañal, ropa, toallitas, ropa de recambio de la madre, teléfonos de contacto, etc, etc)

– Dedicar tiempo para él mismo; buscar momentos para sus aficiones y espacios de desconexión, sabiendo que deberá aplazarlos durante unos meses tras el nacimiento de Alex.

Estas recomendaciones generales debemos adaptarlas a las necesidades de cada pareja y de cada persona individual. Pero por encima de todo está la pregunta a la madre: «¿Cómo puedo ayudarte?»; y de la respuesta se derivará la actitud más acertada para afrontar estos primeros momentos del recién nacido.

¿Qué puedo hacer con mi alumno TDA-H?

RESUMEN DE RECOMENDACIONES PARA PROFESORES DE NIÑOS CON TDA-H

 Tomado de Gargallo López.B (2005): Niños hiperactivos (TDA-H) Causas. Identificación. Tratamiento. Una guía para educadores, Barcelona: Ediciones CEAC Educación especial.

Dar instrucciones claras y concisas

No pretender cambiar todas las malas conductas al mismo tiempo

Los premios y las consecuencias deben aplicarse con rapidez e inmediatez

Siempre es preferible utilizar premios a usar castigos

Por cada conducta que se quiera cambiar, hay que utilizar el mayor número posible de medios

Tratar de evitar situaciones que el niño con TDA-H no puede controlar

Es preferible no prestar atención a las conductas inapropiadas y reforzar las contrarias

La anticipación es fundamental

Tenga una perspectiva de discapacidad

Estructurar lo más posible las clases: máxima rutina

Supervisión diaria de sus trabajos y actividades

Hablar calmadamente (si nos alteramos, enseguida “se activan”)

Poner límites claros avisando con antelación

Dar advertencias y un margen de tiempo

Tener gestos cómplices que le informen de su conducta

Dar refuerzo frecuente

Utilizar la recompensa más que el castigo

Favorecer un clima entre profesor y alumno agradable (Dedicar un pequeño tiempo a hablar distendidamente en privado de sus cosas)

No “va a por nosotros”. No nos tomemos su conducta como algo personal: Es un/a buen/a chico/a, pero se comporta incorrectamente.

Mi hija adolescente no come bien… ¿qué hago?

LA MESA: MOMENTO DE ENCUENTRO. A pesar de que el ritmo de vida actual puede complicar o incluso imposibilitar el que todos los miembros de la familia se sienten juntos a comer y/o cenar, es de vital importancia que las ocasiones en las que es posible, aprovechemos estar alrededor de la mesa para hablar con nuestros hijos, hacerles partícipes de los problemas, novedades, acontecimientos, preocupaciones… familiares, invitando a que ellos puedan hacer lo mismo. De sobra es sabida la independencia que los jóvenes adolescentes muestran hacia sus padres (con la inestimable ayuda de Internet, Messenger, I-Pod, MP3 y demás); de manera que hacer de las comidas algo más que la ingesta de alimentos, es fundamental para conocer y comprender a nuestros hijos.

5 COMIDAS AL DÍA. Deben ser: desayuno, almuerzo, comida, merienda y cena. La Tasa Metabólica Basal (TMB), que se define como la energía necesaria para mantener en funcionamiento los diferentes sistemas y órganos del cuerpo en reposo, aumenta durante pubertad y adolescencia, debido al crecimiento del tejido corporal magro (huesos, músculos y órganos), el cual consume una cantidad importante de calorías.

¡NO SIN MI DESAYUNO! Un desayuno bien planificado asegura el aporte de nutrientes para afrontar el día con energía y no tener déficits de glucosa que repercuten negativamente en el rendimiento físico y escolar. No olvidemos que el organismo lleva entre 8 y 10 horas sin recibir ningún alimento, por eso su nombre: DES-AYUNO.

DIETAS Y DIETAS “PELIGRO”. El objetivo final es enseñar y demostrar con nuestro propio comportamiento que el acto de comer, además de vital es un momento agradable, de reunión, por encima de cualquier requerimiento estético… ¡¡no hagamos que nuestros hijos aprendan modelos equivocados!! Aprendemos de lo que vemos, así pues, démosles ejemplo.

Por Itsasne Iturrioz Campos, Psicóloga. Master en Modificación de Conducta.

Tel de consulta en Vitoria-Gasteiz: 945 14 35 87

94 424 19 60 / Psicólogos en Bilbao.