Agresión sexual a niña de 10 años

Este sábado se ha producido una agresión sexual en Leioa (Bizkaia). Un varón de unos 45 años ha forzado, supuestamente, a una niña de diez años.

La situación nos parece dantesca, terrible, recriminable y a todas luces intolerable. La superioridad en la edad, la indefensión que puede sufrir la menor y los comportamientos de violación de la intimidad convierten a esta escena en inaceptable.

¿Cómo podemos evitar estas situaciones? ¿podemos proteger a nuestros hijos e hijas de este tipo de agresiones?

Realmente ejemplos como el que lamentablemente citamos, son difícilmente evitables de manera directa. Pero podemos ofrecer unas pistas sobre cómo actuar para que esto ocurra con menos frecuencia.

Desde el punto de vista institucional, las administraciones encargadas de evaluar, tratar y supervisar a individuos con trastornos mentales y del comportamiento que les llevan a agredir a otras personas, deberían reevaluar y recalibrar su metodología, sus procedimientos o sus baremos de reinserción y de probabilidad de agresión.

Desde el punto de vista de las familias con hijos e hijas en edades similares, debemos saber que hechos como éste son hechos aislados; pero debemos dotar a nuestros hijos de las herramiemtas para defenderse de extraños: no hablar con desconocidos, rehusar ofrecimientos apetecibles, gritar sin dudar ante una duda de confianza, etc.

Desde el punto de vista de la familia de los menores agredidos, debemos aconsejar un apoyo incondicional al menor; prestándole toda nuestra escucha y toda nuestros recursos para que alcance su bienestar. A su ritmo. No olvidemos que estamos ante problemas emocionales; no conductuales.

Y por último, desde el punto de vista de la víctima, debemos evaluar hasta qué punto es víctima; sus niveles emocionalmente perjudiciales, su adaptación a su vida diaria, sus recursos para hacer frente a lo sucedido, etc. Y debemos, sobre todo, realizar un tratamieto para minimizar y mitigar lo sucedido, dejando el tiempo que cada persona necesite, para «digerir» el acontecimiento, e incluso para vivirlo de manera positiva y enriquecedora. No es tan raro experimentar la resiliencia en estos casos.

La Psicología tras la aprobación de la Ley de Sanidad Pública

El Coelgio Oficial de Psicólogos de Bizkaia, celebrará una reunión informativa sobre c´mo está la situación legal de los psicólogos y psicólogas tras la reciente aprobación de la Ley de Sanidad Pública.

Dicha reunión se celebrará el próximo Viernes, día 2 de Diciembre de 2011 a las 9,30 horas, en los locales del C.O.P. – Bizkaia, sito en la calle Rodriguez Arias, 5 – 2º en Bilbao. Se ruega confirmación previa.

Desde este blog animamos a todos los colegiados a participar.

Las Mentiras

Todas las conductas que mostramos las personas tienen una funcionalidad; es decir, sirven para algún fin. En ocasiones esas metas o esas razones son evidentes o «simples», y en otras ocasiones nos cuesta más encontrarlas porque no son tan explícitas; pero absolutamente todas tiene un «para qué».

La salvedad a esta afirmación está en los trastornos de origen claramente orgánico, que impiden a la persona manejar la voluntariedad de sus actos.

Las mentiras son comportamientos propios de nuestra especie cuya principal función es evitar el siguiente escenario desagradable o incomodo para la persona que miente. Diremos que no existen personas mentirosas; sino personas que mientan.

La evitación de elementos dañinos, y su combinación con la variable temporal («ahora me alivio pero luego…»), hacen de las mentiras un clásico en nuestros hijos mayores de 6 años, en adolescentes, en adultos y en mayores. Cuanto mayor es la mentira, más deberemos elaborarla, crearla, concretarla, relacionarla, dotarla de credibilidad para salir del paso en ese momento. Y ese proceso es costoso.

Las mentiras en la infancia son simples, porque en estas edades se carece de la perspectiva temporal y de la suficiente empatía como para anticiparse y ponerse en el lugar del que «traga con todo». Al llegar a la adolescencia, las mentiras funcionan entre otros motivos, para fines sociales evidentes; ya que el peso del grupo, la imagen y el qué diran, hacen presión sobre el individuo de tal manera que en ocasiones le es muy difícil afrontar la verdad.

Hay mentiras piadosas e incluso recomendables, como las que contribuyen a crear un buen clima entre amigos y en la pareja: No se evidencian fallos, errores, carencias, que son a todas luces insubsanables y sólo contribuyen a contaminar la relación.

Y por último, hay mentiras culturales que proporcionan una mágica ilusión en los más pequeños cuando se acerca determinada epoca del año, y los padres nos ponemos el disfraz de la ilusión que monta en camello…

 

La depresión infantil. ¿Cómo sé si mi hijo está deprimido?

Los niños en ocasiones son «transparentes» y muestran su emociones de manera clara. Pero en otras ocasiones no sabemos bien si un acontecimiento traumático o situaciones constantes negativas (pero menos intensas), le han causado mella o no.

Solemos indentificar a personas depresivas con actitudes de falta de energía, tristeza extrema, expectativas catastróficas sobre el futuro y sobre uno mismo, etc. Y en muchas ocasiones así es también en niños y adolescentes, pero en no pocas otras la sintomatología, además, va acompañada de comportamientos agresivos hacia otras personas, irritabilidad, falta de concentración, etc.

Debe ser un psicólogo con experiencia el que identifique y diagnostique estas situaciones emocionales peligrosas; debemos evitar el :»mi hijo tiene una depresión porque encaja con lo que leí en un blog…».

Y tras esa certera identificación, confiar en un profesional de la psicología (en ocasiones además en un psiquiatra para que aporte la ayuda medicamentosa necesaria y temporal) y poner en marcha sus pautas. Desde la escuela, desde la familia y desde él mismo o ella misma, a nivel personal.

El curso de estos problemas suele ser de evolución lenta; por lo que debemos ser «policías» de las actitudes que queremos conseguir; y al ver al niño o adolescente cambiando esporádicamente de actitud, reforzarle. La paciencia, una vez más una virtud.

La terapia cognitivo-conductual, que incluye herramientas como la terapia de «Activación Conductual AB» suele ofrecer mejores resultados que otro tipo de intervenciones.

III Jornada de Responsabilidad Social Corporativa

El Hospital de Galdakao – Usánsolo (Bizkaia) organiza el próximo 14 de diciembre de 2011 unas jornadas para concienciar sobre la responsabilidad social corporativa.

En ellas, Elena Ferreiro Rubio, la presidenta de la Asociación Vasca Agoraberri para la Mediación y gestión alternativa de conflictos, hablará de la mediación en el ábito sanitario y de su utilidad para potenciar una major convivencia entre las personas que trabajan en el ámbito hispitalario y entre los usuarios; y para reducir costes económicos.

Este último aspecto, el del ahorro de cotes en las empresas que ofrece sistemas de mediación entre trabajadores y usuarios, ha sido porpuesto por Zubika Mediación en su herramienta «radar zubika«, un sistema concreto y gratuito para medir los costes económicos y en tiempo derivados de una convivencia deteriorada en el equipo de trabajo.

Si quieres ver el programa de las jornadas, pincha aquí.

El papel del padre en el parto de su hijo

Los padres no parimos; pero contribuimos a que el nacimiento de nuestro hijo pueda ser menos doloroso y más satisfactorio para toda la familia y sobre todo para la madre.

Imaginemos que Alex está a punto de nacer. La ilusión es grande, pero también la incertidumbre por cómo resultará todo. La madre debe concentrarse en cuidarse a sí misma, en hablar a Alex, en «disfrutar» y en sentir estos momentos tan unicos en la vida de ambos. La madre debe ocuparse de ella y del niño, de nada más. ¿Pero y el padre?

En ocasiones no está claro su papel, y es difícil. Pero ahí van una serie de recomendaciones para el padre en la inminencia de la llegada de Alex:

– Ocuparse, en la medida de lo posible, de todos los asuntos «técnicos» y triviales que requiere la casa: comidas, ropa, gestiones varias,…

– Dedicar un tiempo todos los días a dar masajes a la madre, a cuidarla, a ofrecerle una atención exclusiva y centrada en el bienestar corporal de ella.

-Escuchar sus sentimientos, pensamientos, miedos, temores, esperanzas, deseos,… SIN proponer ninguna solución.

– Tener preparado, junto  la puerta de casa, la bolsa donde encontraremos todo lo necesario para la «primera puesta» (pañal, ropa, toallitas, ropa de recambio de la madre, teléfonos de contacto, etc, etc)

– Dedicar tiempo para él mismo; buscar momentos para sus aficiones y espacios de desconexión, sabiendo que deberá aplazarlos durante unos meses tras el nacimiento de Alex.

Estas recomendaciones generales debemos adaptarlas a las necesidades de cada pareja y de cada persona individual. Pero por encima de todo está la pregunta a la madre: «¿Cómo puedo ayudarte?»; y de la respuesta se derivará la actitud más acertada para afrontar estos primeros momentos del recién nacido.

¿Qué puedo hacer con mi alumno TDA-H?

RESUMEN DE RECOMENDACIONES PARA PROFESORES DE NIÑOS CON TDA-H

 Tomado de Gargallo López.B (2005): Niños hiperactivos (TDA-H) Causas. Identificación. Tratamiento. Una guía para educadores, Barcelona: Ediciones CEAC Educación especial.

Dar instrucciones claras y concisas

No pretender cambiar todas las malas conductas al mismo tiempo

Los premios y las consecuencias deben aplicarse con rapidez e inmediatez

Siempre es preferible utilizar premios a usar castigos

Por cada conducta que se quiera cambiar, hay que utilizar el mayor número posible de medios

Tratar de evitar situaciones que el niño con TDA-H no puede controlar

Es preferible no prestar atención a las conductas inapropiadas y reforzar las contrarias

La anticipación es fundamental

Tenga una perspectiva de discapacidad

Estructurar lo más posible las clases: máxima rutina

Supervisión diaria de sus trabajos y actividades

Hablar calmadamente (si nos alteramos, enseguida “se activan”)

Poner límites claros avisando con antelación

Dar advertencias y un margen de tiempo

Tener gestos cómplices que le informen de su conducta

Dar refuerzo frecuente

Utilizar la recompensa más que el castigo

Favorecer un clima entre profesor y alumno agradable (Dedicar un pequeño tiempo a hablar distendidamente en privado de sus cosas)

No “va a por nosotros”. No nos tomemos su conducta como algo personal: Es un/a buen/a chico/a, pero se comporta incorrectamente.

Mi hija adolescente no come bien… ¿qué hago?

LA MESA: MOMENTO DE ENCUENTRO. A pesar de que el ritmo de vida actual puede complicar o incluso imposibilitar el que todos los miembros de la familia se sienten juntos a comer y/o cenar, es de vital importancia que las ocasiones en las que es posible, aprovechemos estar alrededor de la mesa para hablar con nuestros hijos, hacerles partícipes de los problemas, novedades, acontecimientos, preocupaciones… familiares, invitando a que ellos puedan hacer lo mismo. De sobra es sabida la independencia que los jóvenes adolescentes muestran hacia sus padres (con la inestimable ayuda de Internet, Messenger, I-Pod, MP3 y demás); de manera que hacer de las comidas algo más que la ingesta de alimentos, es fundamental para conocer y comprender a nuestros hijos.

5 COMIDAS AL DÍA. Deben ser: desayuno, almuerzo, comida, merienda y cena. La Tasa Metabólica Basal (TMB), que se define como la energía necesaria para mantener en funcionamiento los diferentes sistemas y órganos del cuerpo en reposo, aumenta durante pubertad y adolescencia, debido al crecimiento del tejido corporal magro (huesos, músculos y órganos), el cual consume una cantidad importante de calorías.

¡NO SIN MI DESAYUNO! Un desayuno bien planificado asegura el aporte de nutrientes para afrontar el día con energía y no tener déficits de glucosa que repercuten negativamente en el rendimiento físico y escolar. No olvidemos que el organismo lleva entre 8 y 10 horas sin recibir ningún alimento, por eso su nombre: DES-AYUNO.

DIETAS Y DIETAS “PELIGRO”. El objetivo final es enseñar y demostrar con nuestro propio comportamiento que el acto de comer, además de vital es un momento agradable, de reunión, por encima de cualquier requerimiento estético… ¡¡no hagamos que nuestros hijos aprendan modelos equivocados!! Aprendemos de lo que vemos, así pues, démosles ejemplo.

Por Itsasne Iturrioz Campos, Psicóloga. Master en Modificación de Conducta.

Tel de consulta en Vitoria-Gasteiz: 945 14 35 87

Los Psicólogos ya somos sanitarios

Gracias a una enmienda del Senado aprobada por las cortes el 22 de septiembre de 2011 sobre la regulación de la psicología en el ámbito sanitario, los psicólogos ya somos reconocidos como profesionales sanitarios. Si te interesa el debate político, puedes leerlo de las páginas 45 a 52 pinchando aquí.

Muchos psicólogos llevamos luchando años por este reconocimiento (colegios profesionales, universidades, asocaciones, estudiantes, etc.) y nos congratulamos por ello.

Este reconocimiento nos ayuda a dignificar y asentar nuestra profesión en la sociedad.

Nuestra tarea profesional, como psicólogos clínicos (reconocidos con título oficial o no) consiste en contribuir a que las personas mejoren su salud mental, consigan un mayor bienestar en lo que respecta a sus emociones, sus pensamientos y sus interacciones con los demás. Los psicólogos y las psicólogas trabajamos para que sean las propias personas las que dirijan sus vidas, recuperen el control y sepan manejar su bienestar.

Se trata de una actividad, la nuestra, controvertida en ocasiones, porque aún no somos capaces de mostrar a sociedad la unívoca metodología científica para lograr dichos objetivos.

Los psicólogos somos sanitarios porque contribuimos a mejorar la salud de las personas; y nuestro sistema para conseguirlo, debe estar basado en evidencias empíricas. Nuestra tarea debe ser transparente y nuestros métodos contrastados.

Enhorabuena a todos los colegas de profesión. Ahora nos queda el camino del reconocimiento profesional a los y las que llevan trabajando años y que no han pasado el arbitrario filtro administrativo del título de especialista en psicología clínica emitido por las administraciones públicas de manera tan vergonzosa en estos últimos años.

Ver los comentarios del Colegio Oficial de Psicología de Bizkaia sobre el reconocimiento de la psicología como profesión sanitaria.

Padres y madres a los 40, 50,…

La paternidad es una tarea en muchas ocasiones muy gratificante, que llevamos a cabo en el momento vital que elegimos más acertado. Pero no siempre podemos tener un hijo o una hija cuando lo deseamos. En ocasiones las circunstancias personales, familiares, económicas, biológicas, … nos impiden o retrasan nuestra paternidad.

Existe un debate sobre cuál es la edad más adecuada para poder tener un hijo o una hija. Hay personas que optan voluntariamente por hacerlo pasados los 40 años, los 50,…

La responsabilidad es un ejercicio que todas las personas debemos llevar a cabo, asumiento las consecuencias de nuestras decisiones. Es verdad que una persona no tiene la misma energía vital a los 28 años que a los 45; pero en ocasiones se suple por la ilusión de ser madre o padre.

Realmente la edad no es lo que más importa; sino el compromiso con las dos actitudes fundamentales que debe cumplir todo progenitor: el amor incondicional y el establecimiento de límites educativos. Estas dos condiciones probablemente hacen del padre o madre en cuestión, tanto de 19años como de 69, la persona ideal para cuidar de sus hijos.

Debate en ETB-2 «Ni más ni menos», dirigido por Klaudio Landa (15/11/2011)

94 424 19 60 / Psicólogos en Bilbao.