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Echar la culpa

El autoconcepto es la imagen que tenemos de nosotros mismos, basada en lo que hacemos («soy un representante público»). La autoestima es la valoración de dicha imagen, el tono que le damos a ese autoconcepto («soy un responsable y fiel representante público»).

¿Y qué pasa cuando echamos la culpa de nuestros actos a otras personas? Analicemos. Pues bien, al culpabilizar a alguien cuando «no nos ha quedado más remedio que hacer eso»… realmente estamos manifestando una autoestima muy considerada con nosotros mismos. Por decirlo más claramente, nos queremos infinitamente cuando no nos queda más remedio que actuar contra alguien o contra algo dada la actitud de nuestro interlocutor (por causa de). «Cuando no me dejas más alternativa que hacerlo, la culpa de lo que hago será tuya».

Esta actitud implica que nos queremos a nosotros mismos… demasiado. Sí, he dicho demasiado. ¿Puede uno quererse tanto que no sea adecuado para su bienestar a largo plazo? Pues claro. En estas situaciones en las que percibimos con claridad que los demás son el origen de aquel daño que hacemos, estamos ciegos. No vemos que el responsable de los actos somos nosotros mismos. Cada uno es siempre responsable de sus actos.

Pensemos en multitud de ejemplos en los que las personas tenemos mucho margen de actuación frente a los contratiempos, las frustraciones y las contrariedades con las que nos encontramos en nuestro devenir diario. Si no sale como yo esperaba, si no se comporta esa persona como yo espero o como creo que debe, me frustro, y para salir de la frustración, echo la culpa de lo que vaya a hacer a continuación.

«No me dejó otra alternativa», «me veo abocado a hacerlo», «sólo me dejas esa opción»,… son excusas que nos salvan de calificarnos como malas personas por hacer algo a sabiendas que no deberíamos hacerlo. Esas explicaciones percibidas como ciertas, nos quitan esa culpa y la colocan en la otra persona: autoestima a salvo.

Demasiada autoestima puede ser perjudicial para la salud. En caso de duda consulta con su psicólogo.

Oviedo 2017: Congreso «Preñao»

Y esto no va de sexo, por si a alguno se le ha ocurrido. Va de crear. Va de semilla plantada que puede ser el germen de algo nuevo, a largo plazo, quizá duradero y realmente en crecimiento. ¿Acaso el buenismo pensado por más de uno es incompatible con la ciencia?

Va de varios cientos de profesionales de la psicología bajo la blancuzca extravagancia calatravesca, escuchando las mas veces y enseñando las menos los productos de sus investigaciones y conclusiones, por la mañana inspiradoras, por la tarde demoledoras y por la noche quizá ilusas.

Va de cientos de estudiantes de máster y doctorandos que se desvirgan en pósters verticales con más o menos creatividad, en los que las palabras son las grandes protagonistas: multivarianza, chi cuadrado, prevalencia, correlación, muestreo, resultados y siempre terminando en discusión (aunque nadie se enfade).

Va de algunos profesionales exclusivamente del ámbito clínico, donde silban las balas, abriendo oreja y media para corroborar que lo que venían haciendo es lo correcto y apuntar tres o cuatro técnicas más novedosas (¡originales metáforas de la terapia de tercera generación!) en sus jurásicos cuadernos.

Va de eméritos ufanos repartiendo experiencia a diestro y siniestro mientras su gesto y tono denotan desidia por los pobrecitos estudiantes inconscientes (y no por Sigmund, sin babero acreditativo por aquí), ¿qué digo?, ¡pobrecitAs! estudiantAs de psicología anotando compulsivamente en su iPhones algunas claves de la depresión en pacientes con esquizofrenia paranoide recidivante.

Va de encontrar alter egos capaces de conectar en cuestión de minutos y romper por unos momentos la soledad del terapeuta, la soledad del psicólogo que hora tras hora en ocasiones en sesiones maratonianas, debe escuchar como el que mejor, y dibujar con habilidad de cirujano, caminos inciertos hacia hilos de luz.

Va de deportistas psicólogas con más empeño que acierto, peinadas de lado, con morritos y pitillos, intentando desde el papel abrirnos el camino a otros colegas para que dentro de diez años podamos «aseverar sin ningún género de duda» que el central del Madrid debe seguir con su psicoterapia para rendir al 101%.

Va de hiperactivos e hiperactivas (y no es por ser políticamente correcto, es que hubo de los dos) excelentemente adaptadas gracias al en ocasiones incognoscible «análisis funcional» que les permite canalizar sus implusos y energía (aunque sea una variable no operativizable) empujando a la ciencia un metro adelante.

Va de visionarios que son capaces de colocar el ojo en la mirilla del futuro y avisarnos a los ciegos del camino a seguir; ese camino lleno de subvenciones, puntos, méritos, despacheos, entrevistas repentinas, cachopos, reuniones sui géneris y algún que otro taxi inesperado.

Va de reinventarse pero con cuidado, entre falsos bálsamos de Fierabrás y técnicas milagrosas que nos prometen lo que siempre deseamos y lo hacen con una parsimonia propia del mismísimo buda. Va de frenadores de ilusiones vanas que nos vuelven a recolocar en la casilla de salida, bueno, no, perdón, una más adelante que antes de tirar los dados.

Va de intrusos colados por la puerta de las puertas, o mejor dicho, la ventana de las ventadas, vendiendo ilusión a los ilusos, certeza a los inciertos, poniendo cara de algo y no sabiendo de nada; arrimando cebolleta, a ver si mojan algo en este revuelto río de pescadores a cuál con mayor ego.

Pues sí, ibas a tener razón. Va de sexo. Va de placer. Va de disfrutar con las dos caras de la moneda de la vida: la felicidad y la frustración, la satisfacción y el desánimo, ambas inherentes a nuestra especie. Va de crear algo nuevo tras la sidra y los gaiteros. Va de generar en nuestros trabajos como profesionales de la psicología escenarios nuevos, diferentes pero iguales, en los que seamos capaces, un poquino más capaces, de hacer que las personas salgan con más de media sonrisa de nuestras consultas y despachos de universidad.

Charla En Colegio Pureza de María

El martes que viene día 30 de mayo a las 15:30h, qué mejor para acabar el mes que una charla a familias del Colegio Pureza de María en Bilbao titulada: «Objetivo verano: cómo evitar excusas para acabar el curso con éxito«.

En ocasiones nos hacemos los remolones, evitamos un último esfuerzo. En cada etapa del desarrollo, tenemos unas necesidades que cubrir, y unas demandas planteadas por el sistema educativo que tenemos que satisfacer.

Iremos por partes. Nos centraremos en lo que necesita cada niño y niña y cada padre y madre a la hora de evitar ese último esfuerzo. Merece la pena.

 

Nuevo sistema de clasificación diagnóstica jerárquica de los problemas mentales y del comportamiento HiTOP

HiTOP, nueva clasificación diagnóstica de psicopatología
HiTOP, nueva clasificación diagnóstica de psicopatología

Un grupo de Psicólogos y Psiquiatras sobre todo norteamericanos, del ámbito universitario, nos ofrecen una nueva clasificación jerárquica de los trastornos psicopatológicos. La llamada HiTOP, según publicación de 23 de marzo de 2017

http://www.apa.org/pubs/journals/features/abn-abn0000258.pdf

Lo presentan como alternativa al DSM-5

Estaremos pendientes desde Centro Delta Psicología. Puedes consultar más sobre nuestro trabajo en el siguiente enlace:

http://centrodelta.com/primera-cita/sistema-de-trabajo-del-psicologo/

Hoy es el día de la felicidad, ¿y los demás?

snoopy morirLa psicología moderna nos aporta un concepto de felicidad que no sólo tiene que ver con el disfrutar sino con otros asuntos más: el sentido de la vida, el camino que andamos tras nuestras metas, el sentimiento de pertenencia, las emociones de fluir en el trabajo o en nuestras actividades y la consciencia de que la vida es cada A y cara B; todo tiene una parte negativa que debemos aceptar y hasta verle lo positivo.

¡Vaya síntesis atrevida de lo que es la felicidad!

Lo bueno si breve…

Lo que nos une / Elkartzen Gaituena

diag¿Qué nos une a los profesionales de la psicología? Esto intentamos explicar el pasado 25 de febrero de 2017 en la IV Jornada de Debate Clínico organizada por la Comisión de Psicología Clínica y de la Salud -de la que formo parte- de la mano de Paco Martín Murcia, Alberto Soto y Amaia Mauriz, tres destacados profesionales. Dos psicólogos y una psicóloga que trabajan desde marcos teóricos diferentes pero que sin embargo ante la solicitud de: «busquen ustedes lo que nos une», supieron encontrarlo.

 

El tan ansiado pegamento que nos identifica a los profesionales de la psicología no es el pegamento marca «Acmé», una buena sala de espera, ni muchos títulos y conferencias en nuestro haber… sino la en ocasiones tan traída y llevada alianza terapéutica: aquel vínculo sinuoso pero fuerte, que suele aparecer cuando dos personas contactan, encajan en un ambiente terapéutico despertado por las demandas de la una y los ofrecimientos de la otra.

 

Cuando dos personas nos juntamos para empezar una relación psicoterapéutica los dos cambiamos; normalmente en la línea del crecimiento mutuo -cada una en un nivel diferente-. Comenzará a existir cierta conexión verdadera que parece estar en la base de la efectividad de dichas intervenciones de nuestra profesión. Esto es lo importante.

 

¿Qué pasará en el cerebro, en el plano bioquímico cuando sentimos esa conexión personal?, seguramente cambios a nivel de las mallas neuronales y de las redes que parecen gestarse cuando aprendemos habilidades para la vida con las emociones como conductoras. Podremos hablar, por tanto de una alianza, de una conexión emocional capaz de sugerir o al menos ser sustrato de determinados cambios emocionales, cognitivos y comportamentales. Esto por un lado. Por otro lado parece existir otro correlato bioquímico y fisiológico que es posible que se fragüe en este contexto de alianza. Nuestro cerebro y las células que lo componen parecen variar al menos en su funcionalidad. Ya tenemos dos conexiones.

Si seguimos un poco más allá nos daremos cuenta que existen momentos en la psicoterapia que podemos llamar, sin ánimo de pasarnos a las ciencias ocultas, como de magia, ilusión o chispa. Hay momentos que podemos identificar como especiales o puntos de inflexión en los que vemos que hay cierta conexión de la persona que tenemos al lado: empezamos a ver que conecta con sus emociones, con sus decisiones, con personas que le convienen en su mundo emocional y con otros aspectos de sus relaciones que le producen un bienestar hasta ahora poco conocido.

 

Intento hablar de manera genérica, y creo aún no haberme decantado por ningún enfoque psicoterapéutico; pues no es ése el objetivo de este escrito. Pretendo poner de relieve lo que nos une. Las diferencias están ahí, son evidentes; pero no me interesan ahora.

 

Por último y con la brevedad que me exige el ánimo de ser leído por mis compañeros y compañeras de profesión, me falta un aspecto muy relevante: la desconexión. Siempre que conectamos con algo, lo dejamos de hacer con otro asunto. No es menos relevante que muchas personas que se benefician de la alianza terapéutica a la vez que conectan con ellas mismas, con sus sistemas nerviosos central y periférico, conectan con sus emociones, con las personas que les quieren,… también desconectan de personas o ambientes tóxicos, perjudiciales y negativos a largo plazo.

 

El objetivo terapéutico es por tanto, conectar adecuadamente al cliente consigo mismo y con el entorno para que sea él mismo. El cómo es una alianza terapéutica auténtica: eficaz, sincera, segura, humana y auténtica.

 

La psicoterapia de la conexión por tanto puede aglutinar tanto escuelas con modelos diferentes, con técnicas distintas, pero sin perder de vista que todos estamos haciendo una misma cosa central: conectamos con personas, favoreceos que conectan consigo mismas y con otras personas, creamos alianzas terapéuticas, lo hacemos, y a todos nos funciona. Por eso decimos que nuestra escuela es la buena, porque estábamos poniendo el foco en una variable que no es la que estaba produciendo el cambio terapéutico. La clave no es la escuela o modelo teórico; sino la alianza terapéutica auténtica.

 

Este boceto que he pretendido describir, por tanto coloca al concepto conexión a tres niveles como el elemento común y me atrevo a decir central en nuestro trabajo diario con personas que acuden a nosotros en busca de serenidad. Luego están las técnicas que tanto tú como yo pongamos en marcha; más o menos contrastadas por la en ocasiones incomprendida y prostituida ciencia. Ahora no es el momento del artículo científico, sino del escrito de toma de conciencia por parte de mis compañeros y compañeras, de nuestra profesión tan poco corporativa, para que comience a serlo; y podamos buscar más lo que nos une que lo que nos separa. Lo fácil es confrontar y hablar de mi libro; lo difícil fue lo que pasó en esa mañana soleada de febrero en una sala de conferencias del viejo Bilbao.

 

Desde esta modesta tribuna apuesto por bautizar lo que nos une como la psicoterapia de la conexión, tanto a nivel de sucesos psicológicos internos, nivel bioquímico como a nivel de relaciones personales. Tres estamentos distintos que se reconectan tras una psicoterapia con una buena alianza terapéutica; y luego las herramientas.

 

Luis de la Herrán Gascón

Psicólogo colegiado BI-01940

 

 

 

 

Pirómano vs. Incendiario

Radio Bilbao Cadena Ser 12/1/17
Desde 1h 17´

Este mediodía en Hoy por Hoy Bilbao, con Azul Tejerina desde minuto: 1h 17′, hemos puesto un poco de luz en los fuegos provocados por una persona que aparentemente padece una piromanía; es decir, que siente un impulso difícil de controlar hacia el fuego y todo lo que rodea al fuego.

Recientemente la localidad de Sopela ha sufrido una serie de incendios al parecer provocados por una persona que parece padecer este trastorno, clasificado según los manuales estadísticos de los trastornos del comportamiento en la categoría de «trastorno de los impulsos», en el mismo grupo que la trocotilomanía, la cleptomanía o el juego patológico.

Por tanto, no estaríamos hablando de una persona indendiaria; la cual provocaría el fuego por una motivación personal en linea con una venganza, búsqueda de dinero, recalificación de terrenos, notoriedad social, etc.

La intervención de los recursos sociales sobre las personas que no pueden controlar los impulsos de todo lo que rodea al fuego debe ser asistencial, y no carcelaria. Una intervención sanitaria con psicólogos, y probablemente especialistas en psiquiatría, siempre basada en la evidencia, va a conseguir, probablemente, una disminución de dichos impulsos y por tanto una mejor adaptación de la persona a su ambiente social.

Mi trabajo es un chollo

trabajochollo2016El pasado Lunes día 26/12/16 pude participar en un debate en ETB-2 de la mano de Adela González en el programa AHORA sobre si algunos trabajos «a todas luces» afortunados son realmente un chollo.

Por exigencias del formato no pudimos extendernos mucho, pero sí que pudimos señalar que incluso trabajos como ser jurado en concurso de pintxos, sumiller, asesora de moda o «probador de viajes» pueden estrés.

Es necesario hacer una puntualización. No está mal acercarnos al llamado eustrés, el estrés del bueno, pero deberíamos cuidarnos del distrés, el estrés del malo. Como el colesterol, también hay dos tipos de estrés.

captura-de-pantalla-2016-12-27-14-37-34Una actividad muy prolongada en el tiempo a la que estamos decididos a responder, a dar lo mejor de nosotros al 200% de manera continuada y de la que no obtenemos fruto… es el caldo de cultivo ideal para el distrés. Huyamos de ese tipo de trabajos si podemos.

Intentemos, si está en nuestras manos, trabajar con la sensación de que estamos fluyendo; nos cansamos pero seguimos en la brecha orgulloso de los triunfos y satisfechos del esfuerzo realizado: agotados pero contentos.

Si hacemos esto último estaremos cerca de la felicidad.

Padres a debate (ETB-2)

Programa AHORA, con Adela González

A la carta. ETB
Luis de la Herrán. Desde 1 h 09 min ETB-2 AHORA, con Adela González

Ayer tuvimos la oportunidad de participar en el debate organizado por Euskal Telebista sobre algunos de los temas que preocupan y ocupan a padres y madres de adolescentes.

Pudimos hablar sobre el consumo de tóxicos, las alternativas que tienen nuestros jóvenes, las relaciones sexuales,…

Pasamos un rato ameno pudiendo explicar algunos de los puntos importantes que deberíamos tener en cuenta los padres y madres de hijos adolescentes.